miércoles, 23 de noviembre de 2016

Caso práctico nº 1. Adrián.

Caso práctico 1 : Educación Primaria.

De los tres casos propuestos he elegido el número 1, por desarrollarse en el ámbito de la Educación Primaria que conozco mejor.

Adrián es un niño tímido y con falta de habilidades para relacionarse con sus 
compañeros, al inicio del curso los padres le escolarizan en sexto de Educación Primaria 
en un nuevo colegio a causa de un cambio de ubicación del negocio familiar. Esta 
situación incide en el carácter del niño que pierde la relación con su pequeño grupo de 
amigos del anterior colegio. 
En enero, los padres de Adrián se reúnen con la tutora de su hijo y le comunican que el 
niño se encuentra triste desde que volvió de vacaciones de Navidad, que por las mañanas 
tarde en vestirse y hace lo posible por retrasar su salida al colegio. Asimismo, comentan 
que esta situación comenzó durante las vacaciones de Navidad. Un día que Adrián estaba 
jugando con un helicóptero dirigido con Félix, un compañero del colegio que vive en la 
mima plaza, le pidió el mando, Adrián se lo dejó y Félix comenzó a manejar bruscamente 
el juguete hasta que terminó rompiéndose la hélice en la rama de un árbol. Adrián 
protestó y se quejó, pero Félix le dijo que había sido un accidente aéreo y que al ser 
Adrián el piloto, él era la víctima y ya no podía ir al colegio porque había muerto al 
estrellarse. 
En la entrevista, la tutora manifiesta a los padres que no encuentra en clase ningún 
comportamiento fuera de lo normal y que Adrián, al que considera tímido, está como 
siempre. También les comenta que aunque no ve que Adrián y Félix jueguen juntos, que 
no se preocupen, que no todos los niños participan en los mismos grupos de juegos y 
que el estado de ánimo de Adrián seguramente será porque tiene que entregar un 
trabajo y va con retraso. 
La semana siguiente, Adrián tiene que ser atendido en el colegio porque recibe un golpe 
en el ojo con un balón cuando estaba mirando cómo sus compañeros de clase jugaban 
un partido de fútbol. El golpe es considerable y Adrián cuenta entre sollozos que Félix le 
ha lanzado el balón a la cara cuanto estaba cerca. El jefe de estudios le comenta a Adrián 
que no se queje, que lo que tenía que hacer es jugar al fútbol con sus compañeros y no 
quedarse mirando detrás de la portería, que si se ponía en ese lugar lo lógico es que 
recibiera un balonazo cuando intentaban meter gol. 
Ese mismo día, a la salida del colegio, Félix se cruza con Adrián y se lleva la mano al ojo 
mientras se ríe. Luego Gonzalo, amigo de de Félix, da un golpe con la mano en el cuello a 
Adrián mientras le dice “cuidado con tu pelota” y Ana, amiga de Gonzalo, se burla de 
Adrián haciendo ver que llora. 
Al llegar a casa, Adrián cuenta el incidente a sus padres quienes al día siguiente van al 
colegio y se entrevistan con el jefe de estudios. En la conversación, éste no da ninguna 
importancia a lo sucedido y le dice que en los juegos suceden estas cosas y que las burlas 
son cosas de niños, que a esa edad lo hacen sin milicia y forjan el carácter. Los padres le 
recuerdan que Adrián no estaba jugando que, de hecho, nunca juega porque no le 
seleccionan para los equipos que los compañeros forman en los recreos, a lo que el jefe 
de estudios contesta que lo que tiene que hacer Adrián es hacerse amigos en el colegio e 
integrarse. Además, les comenta que ellos como padres tienen que fomentar que su hijo 
se relacione con sus compañeros tanto dentro como fuera del centro. 
Tras la entrevista con los padres, el jefe de estudios le comenta a la tutora que haga algo 
para que los padres de Adrián dejen de protestar, que ya han ido dos veces en poco 
tiempo y que vigile lo que pasa con él. 
Al día siguiente, la tutora les dice a todos los alumnos que los padres de Adrián se han 
quejado de que no juega al fútbol, así que siempre que haya fútbol Adrián formará parte 
de un equipo, que le traten bien porque ella va a vigilar que sea así y les recuerda que en 
los equipos tienen que haber chicos y chicas. 
El lunes siguiente durante el recreo, Adrián juega en uno de los equipos. Cuando 
comienza el partido, Gonzalo le dice “ponte ahí que tu puesto es el de medio estorbo”. Al 
poco tiempo, Adrián deja de jugar cuando Irene le pone una zancadilla sin que llevara el 
balón. Al caerse sufre un golpe en la rodilla y se queja de dolor que, al mismo tiempo, 
sangra un poco. Algunos alumnos que estaban jugando se ríen y Félix le dice “habrá que 
sustituirte por inútil”. Otros alumnos cuando Adrián se va le dicen en voz baja que lo 
sienten y que Félix, Gonzalo e Irene son muy brutos. 
Cuando Adrián cuenta a sus padres lo sucedido estos piden cita con la directora. 


  • ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?
Tras la lectura del caso, creo que existen hechos que pueden considerarse indicios de una situación de acoso. 
Por  una parte existe un desequilibrio de poder entre acosadores y acosado. Adrián es un niño tímido con problemas para relacionarse, que acaba de llegar a la escuela en un curso, sexto de primaria, en el que de por sí puede resultar difícil conformar un grupo de amigos. No tiene por tanto un grupo de referencia. El desequilibrio de poder, el todos contra uno, es muy visible en esta situación. 
Existe además una clara intencionalidad en los actos cometidos por Felix, Irene y Gonzalo. No se trata de un conflicto entre iguales, no hay una impulsividad sino la clara intención de hacer daño.
En cuanto a la frecuencia, en poco tiempo se han producido varias situaciones que han hecho sentir mal al alumno y da la sensación de que si no se pone remedio a la situación van a continuar.

Aunque siempre es necesario realizar un diagnóstico diferencial, en la descripción que se nos hace de Adríán, se  observan características que se presentan en los perfiles de niños victima de acoso escolar. El perfil sería el de victima pasiva ( baja agresividad, tristeza, retraso de la entrada al centro por las mañanas...)

Por último, señalar también que las situaciones de acoso no comportan solo violencia física sino también verbal, como podemos observar en este caso.


  • ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas?
En primer lugar el centro debe tener actualizado y revisado el Plan de Convivencia en el que aparecerán medidas para prevenir, detectar y sancionar situaciones de acoso escolar.

Además el Plan de Acción Tutorial reflejará medidas y dinámicas que desde la tutoría se puedan llevar a cabo para mejorar la convivencia y el clima en el aula. Una de ellas en este caso podrá haber sido el Plan de Acogida ya que el alumno llega nuevo en sexto curso.


  • ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
Identificar una situación de acoso y diferenciarla de un conflicto entre iguales no siempre es fácil pero pienso que hay una serie de medidas que se podían haber puesto en marcha desde el principio.
En el texto no se comenta , dado que ya estamos en enero y ha pasado un trimestre desde la entrada del niño en en centro , si desde la acción tutorial y con ayuda del resto de compañeros del grupo se ha puesto en marcha un Plan de Acogida.  Este, ayudaría al niño a adaptarse al centro y al grupo, y más teniendo en cuenta que se trata del último curso de la etapa. La existencia de compañeros- tutores podría ayudarle a formar un grupo de amigos que le hicieran menos vulnerable. 

Tras la primera entrevista con los padres, la tutora podría haber tratado de establecer un cauce de comunicación efectivo con el alumno tratando de obtener información relevante.
Asimismo la manera de manejar la situación de la tutora con su grupo clase no me parece adecuada ya que no se puede exponer como razón para que los niños jueguen al futbol con el alumno que "los padres de Adríán se han quejado". Pienso que se podría haber abordado de un modo más cercano a la dinámica de grupos, manejando la empatía y contando con la colaboración de alumnos mediadores.

Por otro lado, debemos evitar el pensar, que es imposible que se de una situación de acoso en  nuestro centro y achacar todo a " cosas de niños". Una vez comunicada la situación , tanto el jefe de estudios como la tutora deben  barajar todas las posibilidades siendo el acoso una de ellas. Además  es importante evitar juicios de valor tales como  "no te quejes, lo que tienes que hacer es jugar al fútbol"  pues con ello aumentamos la angustia del alumno que se sentirá aún más solo e incomprendido.

  • ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos?
En primer lugar medidas preventivas de carácter general ( plan de acogida, dinámicas de grupo, cauces de comunicación con el tutor...)
A continuación medidas encaminadas a esclarecer si existe efectivamente una situación de acoso en el grupo ( registro de situaciones, observación sistemática de patios, cambios de clase, aplicación del Protocolo de Acoso de la Comunidad de Madrid ).
Finalmente aplicación de las medidas disciplinarias que en su caso contemple el Plan de Convivencia del centro, reunión de la comisión de convivencia del centro si existe, comunicación las familias de las mismas y al servicio de inspección educativa.

  • ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
En el caso de los alumnos acosadores observo en primer lugar dos tipos de acoso diferenciados. Aunque si hay cierta violencia física (balonazo, rotura del juguete...) predomina fundamentalmente la violencia psicológica, más difícil de observar. ( insultos, humillaciones, menosprecios y burlas). Además los alumnos actúan en grupo humillando a la victima. 

Por otro  la do existe un pequeño grupo de alumnos que ha observado alguna de las situaciones, y que si bien tímidamente le dan su apoyo no terminan de intervenir. Por ello es importante formar y concienciar al alumnado para que se atrevan a denunciar y compartir con los adultos dichas situaciones. 



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